La Propiedad Industrial abarca todas aquellas invenciones y signos distintivos, encaminados a optimizar el desarrollo industrial y comercial en la actividad mercantil, siendo el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial quien declara, constituye y salvaguarda dichos derechos a través de la concesión de los correspondientes registros.
Por su parte, la Propiedad Intelectual en sentido estricto, o mejor conocida como “Derecho de Autor”, se refiere al conjunto de normas que regulan los derechos y beneficios mediante los cuales se reconoce y protege las creaciones de los autores por la creación de obras artísticas, principalmente, siendo el Instituto Nacional del Derecho de Autor, quien reconoce la autoría a través de los correspondientes títulos de registro o reserva de derechos.
El correcto resguardo de los derechos intelectuales representa la estrategia fundamental para penetrar tanto en el mercado de consumo, como en la cultura y desarrollo del país, fungiendo dichos derechos, como los pilares básicos y trascendentes para el desarrollo y crecimiento en el campo mercantil y cultural, de ahí la importancia imperiosa e imprescindible de solicitar y obtener la garantía de protección por medio de los medios otorgados a través de nuestra legislación y tutelados por las instituciones especializadas para ello.